27.4.07

el teatro del dolor

Esa es la salud, reconocer lo que somos: seres sociales que necesitamos el contacto para vivir, los demás como espejos, como proyección de emociones. Y reconocer que ese contacto es fundamental que lo tengamos con nosotros mismos, primero, siempre y fundamentalmente.
Si me acerco a tí perdiendo el contacto conmigo o mi singularidad, estoy perdido. Perdemos los dos y probablemente hasta lo suframos. Contactar y retirarse, contactar y retirarse, yo -conmigo-y los demás, nacer y morir.
Imagino cómo te debieron temblar las piernas cuando te enteraste de que pronto tendrás la oportunidad de un contacto auténtico, porque la verdad, tan ajena a tí, te aterra. Eres un afortunado que, aunque no lo mereces ni un poco, todavía hay gente que se preocupa y ocupa de tí.
Tendrás esa suerte, pero me temo que el orgullo apenas te dejará ver ni un poco de lo que tanto bien te haría.
PERSONA. Del latín: Máscara. Del griego: que suena a través de...

23.4.07

pelotas

Lo que más le gusta al Kun es una pelota y, de todas, la suya. Y suya es cualquiera que yo tenga en mi mano dispuesto a lanzársela. Es a todo lo más que llega su sentido de la propiedad.

Como hemos perdido muchas, he comprado muchas y, a veces, hago la estupidez -por repetitivo- de comprar una que bote y que sea blandita -para que no bote demasiado-.

Después de correr varias veces a por ella se suele alejar de mi y, tumbado, con la pelota entre sus patas empieza a despedazarla -si es blanda-. Y se queda sin pelota.

Entonces entra de forma estelar mi neurosis y le recrimino por romper justo lo que le gusta tanto sin prestar atención que esa conciencia la pongo sólo yo. Él se limita a seguir su instinto y depedazar a la presa.

¿Será verdad que yo cuido aquello que me gusta?

¿Cuántos universos explosionan e implosionan al tiempo que este nuestro se expande?

Yo solo soy un accidente, un acierto de medida, el espermatozoide más rápido y el óvulo más fecundo una noche de noviembre de hace casi cuanrenta años, o no soy ni eso. Soy lo que tuvo que ser, así, de pura casualidad estoy aquí. De tanta casualidad que parece que fui proyectado.

13.4.07

razones

¿Que por qué te quiero?
¿Qué me das?
¿Eso me preguntas?
¿Hablamos de cosas que se pueden medir?
Uy, nada.
Nada de lo que me das que se pueda oler, ver, comer, oir o tocar me parece de valor reseñable.
Lo que me das que realmente me interesa sólo se puede sentir.

Por que lo que me das es el calor que necesito para vivir.

12.4.07

morrongo

Se, porque me lo cuentas, que hablas de mi a tus amigos. Imagino que hablas más de lo que te has inventado que de lo que sabes, porque sólo nos hemos visto dos veces. Me dices que tus amigos quieren conocerme y a mí me apetece decirte que bien, pero que empecemos primero por conocernos nosotros.

Y es que, además, me estoy defendiendo de tu contacto. Media vida quejándome de que no se me cruza nadie por el camino y la otra media quitándome de encima a la gente que se atreve. Y claro, me gusta decirme lleno de amor. Una mierda, oiga. Estoy lleno de miedo a entregarme. Eso sí, eso me suena mejor.

Me pregunto si en ese afán por ser mejor no estás perdiendo espontaneidad y Joie de vivre, quizá porque, de nuevo, esa meta es inalcanzable –la de ser un alma bendita- o no está en tu camino. Es tu voz, que me llega sin fuerza, sin entusiasmo.

Cuánto miedo nos produce la fuerza, la rabia, la agresividad y qué necesarias son también para poder vivir. Con ellas también puede vivir la paz, de la mano.

La humildad es otro ropaje del ego, el peor.

11.4.07

o bonde do dom

Me volveré a dejar la barba porque ahora que te tengo enfrente me dan ganas de salir corriendo cansado de mis trampas. Que de algo me servirán. De no ser así, no las usaría.

Y es que no quiero verme, no vaya a ser que lo que vea me asuste más de lo que imagino, que ya me da susto. O quizá no sea tanto.

¿Me actualiza, por favor? Es que a veces me da la inercia.

Déjate de cuentos, niño.

Todo dia
Vivo pensando em casar
Juntar as rimas como um pobre popular
(M. Monte)

3.4.07

superglue

Te has pegado a mí y probablemente yo tenga algo que ver en eso, pero no soy responsable de lo que a ti te sucede. Entre otras cosas porque no soy al único al que te pegas, ¿verdad?.

Y lo que se pega no se despega con facilidad. Has montado una cárcel con barrotes de oro donde creías estar a gusto y parece ser que ahí dentro te falta el aire.

Gritas, gritas y me culpas a mí de haberte encerrado. Lloras y la rabia cobra tanta fuerza que descubres que puedes usarla como un arma. Con tu agresividad, que te permites, intentas separarte.

Claro que cuanto más pegamento usaste en nuestra relación, más agresión tienes que emplear para irte de mi lado. Sin embargo te confundes, porque no es irte de mi lado lo que quieres. No sabes qué te pasa, ¿por qué te peleas tanto conmigo si en realidad no quieres la distancia que mantengo –necesaria para que tus mordiscos no me maten-?

Tan sencillo como que necesitas ser tú sin pegamentos y desde ese nuevo lugar, el tuyo, poder relacionarte conmigo. Y ahora otro problema…no estás a gusto en tu lugar, demasiada soledad que te aterra.

Pues ese es otro problema.


2.4.07

desnudo

Al final del domingo, después de un intenso fin de semana, había quedado con Pedro y Toña.

Ya no puedo con tanta sociabilidad. Sigue la inercia, pero necesito retirame de tanto contacto.

Pero como no tenían los niños, era nuestra oportunidad de vernos y fui. Me gusta verlos, estar con ellos. Me siento protegido y cuidado. Como estar en casa, en la mesa camilla.

Y me gusta permitirme ir e ir a medias, ir cansado, ir bajito, ir como estoy. Y así estuve, un rato y adiós. Una menta poleo contra seis cañas. Me gusta poder hacer eso. Estar como estoy. Me lo permito y ellos lo respetan.

Me hace bien saber que mis relaciones están cada vez más gobernadas por el respeto al otro. Ya no tengo tanta exigencia, ni exigentes.

Pedri y lantonia son mis amigos.
Ja, menuda palabra.

Del latín: Animi -alma- y Custos -custodia-, el guarda-alma...

Del griego: A -sin- y Mi Ego -mi yo-, sin mi yo, sin mi ego, a quien me muestro veraz.