quizás, quizás, quizás
Cada verano, según se va acercando el momento de que los planes y las invitaciones para las vacaciones se tengan que materializar, siento cómo me empiezo a mover hacia lo ambiguo.
Lo que eran descuidados y generosos compromisos comienzan a volverse en dudosos planes, aparentemente dificultosos, escollos que no había considerado y toda una literatura, muy mal montada, para poder retirarme del compromiso que, sin mucho de realidad, había adquirido.
Y gran parte de esa necesidad de retirada viene por una fantasía que me visita cada agosto. Siempre pienso que debo dejar los planes un poco en el aire para dar cabida a ese hombre maravilloso que voy a conocer los primeros días del mes y con el que compartiré un romance inolvidable de estío.
Pues eso no pasa, nunca ha pasado y no va a pasar, seguramente.
No comprometerse con los planes debe parecerse mucho a no comprometerse con nada, inclusive con el hombre ese que va a aparecer. Y claro, no aparece.
Lo que eran descuidados y generosos compromisos comienzan a volverse en dudosos planes, aparentemente dificultosos, escollos que no había considerado y toda una literatura, muy mal montada, para poder retirarme del compromiso que, sin mucho de realidad, había adquirido.
Y gran parte de esa necesidad de retirada viene por una fantasía que me visita cada agosto. Siempre pienso que debo dejar los planes un poco en el aire para dar cabida a ese hombre maravilloso que voy a conocer los primeros días del mes y con el que compartiré un romance inolvidable de estío.
Pues eso no pasa, nunca ha pasado y no va a pasar, seguramente.
No comprometerse con los planes debe parecerse mucho a no comprometerse con nada, inclusive con el hombre ese que va a aparecer. Y claro, no aparece.

2 Comments:
y si te comprometes con la idea de que ese hombre aparezca?
ooops!casi me echo a llorar! Capitan hemos tocao hueso!!!
Publicar un comentario en la entrada
<< Home